DIA INTERNACIONAL DE LAS PERSONAS MIGRANTES

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18 DE DICIEMBRE: DIA INTERNACIONAL DE LAS PERSONAS MIGRANTES

 

En conmemoración del Día Internacional de las personas migrantes, la CONGDEX reconoce y celebra las enormes contribuciones que realizan las personas migrantes en todo el mundo. Este día también es una llamada de atención para asegurar la protección y el respeto de los derechos humanos de las personas en situación de movilidad.

Si bien el Pacto Mundial para la Migración promueve la migración segura, ordenada y regular, miles de personas aún no experimentan esta protección. La omnipresencia de la discriminación en todo el mundo sigue limitando la posibilidad de movimiento, con escaso o nulo acceso a canales seguros y regulares para su migración y aumentando cada vez más la exposición, especialmente de las mujeres y niñas, de vías cada vez más inseguras en detrimento de su seguridad y bienestar.

Globalmente, el número estimado de personas migrantes internacionales en todo el mundo ha aumentado en las últimas cinco décadas. El total estimado de 281 millones de personas que vivían en un país distinto de su país natal en 2020 es superior en 128 millones a la cifra de 1990.

Al tiempo que billones de personas se han paralizado por la pandemia, otros millones se han visto forzados a desplazarse, dentro del territorio de sus países, por desastres, conflictos o violencia. A finales de 2021, más de 59,1 millones de personas eran desplazados internos, 53,2 millones de personas habían migrado debido a los conflictos y la violencia y 5,9 millones por catástrofes.

Durante dos décadas, el desplazamiento forzado ha seguido aumentando en todo el mundo. A mediados de 2022, el número total de personas desplazadas por la fuerza en todo el mundo había aumentado a unos 103 millones. Esto se debe principalmente a la guerra en Ucrania y otras emergencias cada vez mayores. Esto incluye 32,5 millones de refugiados, 53,1 millones de desplazados internos (IDP) y 4,9 millones de solicitantes de asilo, entre otros. A mediados de septiembre de 2022, también había 7,1 millones de refugiados y migrantes de Venezuela.

El informe de Caminando Fronteras no solo nos muestra la crisis humanitaria y de violaciones a los derechos humanos hacia las personas migrantes que vive la frontera occidental europea y repetida en muchas otras fronteras del mundo, sino que hace visible cómo en la imposición, control y ampliación de las fronteras se condensa y se afianza la lógica de muerte y despojo que caracteriza al capitalismo cada vez más voraz que estamos viviendo.

El número de refugiados se mantiene en niveles récord y pasó de 27,1 millones a finales de 2020 a 32,5 millones a mediados de 2022. Casi las tres cuartas partes, o el 72 por ciento, de los refugiados provienen de solo cinco países: Afganistán, Myanmar, Sudán del Sur, Siria y Ucrania.  Los países de ingresos bajos y medianos siguen asumiendo una responsabilidad desproporcionada, ya que albergan al 74 % de las personas refugiadas.  A fines de 2021, se estimaba que 15,9 millones de refugiados, o el 74 % de la población mundial de refugiados, vivían en una situación prolongada.

Todos estos factores y condicionantes de la vida de millones de personas en un mundo cada vez más en crisis nos demuestran que las migraciones no son uniformes, cada vez más hay migrantes climáticos y personas que huyen de sus hogares productos de la violencia.

Detrás de estas frías y vergonzosas estadísticas están las historias de millones de personas que luchan y resisten para mejorar sus vidas y las de sus familias. Los obstáculos no detienen a las personas migrantes, sino que cambian su forma de emigrar: los empujan hacia el empleo irregular e informal, los hacen vulnerables frente a la explotación y los abusos, y atrapan a las y los trabajadores nacionales en una competencia desenfrenada en términos de salarios, condiciones laborales y protección social.

Esto tiene que cambiar. Así como reconocemos los beneficios que nos reporta una mayor libertad de circulación de bienes y de capital, también debemos reconocer los beneficios que se derivan para todos, migrantes y no migrantes, de una mayor libertad de circulación de las personas.

El problema no es la migración, el problema es la discriminación sistemática a las personas migrantes.

 Apoyamos las acciones que desde el Movimiento Regularización Ya realiza en todo el territorio español y animamos a todas las personas a sumarse para que el Congreso debata la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para la Regularización extraordinaria para personas extranjeras en Españ

Trabajando desde 1995 para que las sinergias tejidas por nuestras organizaciones, con el efecto multiplicador de sus diferencias y el valor positivo de lo que las une, sigan construyendo cimientos en nuestra región para un desarrollo global, sostenible, participado y equitativo.




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