Mapeo de Redes y Colectivos de Extremadura

El mapeo de redes y colectivos de Extremadura revela algo más que entidades: muestra una región que se organiza, coopera y se reconoce en su diversidad.

Treinta años después, Extremadura sigue demostrando que la solidaridad es una fuerza que se construye colectivamente desde lo local.

En 2025, la Coordinadora Extremeña de ONGD (CONGDEX) celebra 30 años de trabajo colectivo: tres décadas acompañando a organizaciones, impulsando el voluntariado y abriendo caminos hacia un desarrollo más justo, dentro y fuera de nuestra región.

Para conmemorar este recorrido, nace el Mapeo de Redes y Colectivos de Extremadura, una mirada amplia al tejido asociativo que da vida a nuestra comunidad. Un mapa que no solo identifica entidades, sino que revela cómo se conectan, qué aportan y qué podríamos construir juntas y juntos.

Gracias al apoyo de la Diputación Provincial de Cáceres, en el marco del proyecto “30 años de solidaridad: construyendo un futuro juntos”, este mapeo refuerza el compromiso de seguir fortaleciendo el tejido asociativo, visibilizar las redes y colectivos de la región y promover una cooperación transformadora desde Extremadura hacia el mundo.

Este trabajo recoge 125 organizaciones que hoy actúan en Extremadura:

  • 89 dedicadas principalmente a lo social

  • 22 centradas en el medio ambiente

  • 14 vinculadas al ámbito económico

Son entidades diversas, pero unidas por algo común: su voluntad de transformar la realidad.

El objetivo del mapeo es sencillo y ambicioso a la vez: descubrir nuevas conexiones, encontrar aliados, abrir puertas a proyectos compartidos y seguir fortaleciendo una red que, durante tres décadas, ha demostrado su capacidad para generar impacto.

CONSULTA AQUÍ EL DOCUMENTO

¿Por qué hablar de alianzas?

Porque cuando las organizaciones se unen, sus voces se amplifican.
Porque compartir recursos, ideas y experiencias multiplica las posibilidades de cambio.
Porque la colaboración no solo suma: transforma.

CONGDEX apuesta por un modelo de trabajo participativo, donde cada entidad aporta su visión y su fuerza. Feminismos, educación global, sostenibilidad, salud, movilidad humana, voluntariado… Cada ámbito suma una pieza al gran puzle social de Extremadura.

Este mapeo quiere ser una herramienta viva: un punto de partida para que las entidades se encuentren, dialoguen y creen juntas nuevas formas de avanzar hacia un futuro más justo y sostenible.

Extremadura tiene un enorme potencial colectivo. Este  mapa interactivo lo muestra con claridad: somos una región que coopera, que se organiza y que construye comunidad. Y estos 30 años de camino compartido no son un cierre, sino una invitación a seguir imaginando y creando.

CONSULTA AQUÍ EL MAPA INTERACTIVO QUE HEMOS DESARROLLADO

 

 

Ante contextos complejos, soluciones compartidas y transformadoras

  • Madrid ha acogido, del 21 al 22 de noviembre, el XX Encuentro de la Red de Coordinadoras Autonómicas de ONG para el Desarrollo. En su resolución final, las coordinadoras defienden un  «un mundo de paz, derechos y solidaridad»  y para ello lanzan una serie de  propuestas y demandas  dirigidas  a los gobiernos autonómicos y locales. 

  • «En el un  escenario, de crisis, pero también de oportunidades, la cooperación descentralizada adquiere una relevancia fundamental. Este tipo de cooperación, que hoy nos reúne a la Red de Coordinadoras Autonómicas en Madrid, es la expresión de la solidaridad de los pueblos, de los territorios. Un modelo de cooperación que impulsa la participación ciudadana, fortalece el tejido social y nos acerca a sociedades más justas y solidarias». 

 

Vivimos en un tiempo de múltiples crisis; la escalada de conflictos bélicos, el deterioro progresivo del planeta, el fortalecimiento de la extrema derecha global o el estrechamiento del espacio democrático dibujan un escenario hostil para el mundo que la sociedad necesita. Un mundo de paz, derechos y solidaridad. 

Un estrechamiento democrático que se refleja en países como El Salvador, Ecuador y Perú, donde se registran importantes retrocesos en garantías democráticas a través de la estigmatización y sanción del trabajo de organizaciones de la sociedad civil y la criminalización y persecución a defensores y defensoras de derechos humanos. 

Nos encontramos en un contexto con el mayor número de conflictos armados activos desde la Segunda Guerra Mundial, 56 en total. Asistimos, además, a un escenario internacional de aumento generalizado del gasto militar.

Preocupa, además, la situación en Sudán. Un pueblo que sufre una de las catástrofes humanitarias más acuciantes de la historia reciente y sobrevive entre ataques, destrucción y desplazamientos. O Palestina, en un contexto tan crítico y frágil como el actual, donde a pesar del alto al fuego aparente y la entrada parcial de ayuda humanitaria, queda lejos de un escenario de paz justa y duradera que juzgue los crímenes y ponga fin a la ocupación y el genocidio. 

Nos encontramos en un contexto con el mayor número de conflictos armados activos desde la Segunda Guerra Mundial, 56 en total. Asistimos, además, a un escenario internacional de aumento generalizado del gasto militar. Según el Índice Global de Paz en 2024, el gasto militar mundial aumentó en un 9,4%, la mayor subida anual desde el final de la Guerra Fría. 

Grupos de personas sosteniendo una pancarta en la que dice "juntas" y en primer plano aparece otro segundo mensaje donde donde dice "contra los discursos de odio". En medio hay personas sosteniendo una cuerda simulando una red.

Vivimos en un tiempo de múltiples crisis; la escalada de conflictos bélicos, el deterioro progresivo del planeta, el fortalecimiento de la extrema derecha global o el estrechamiento del espacio democrático dibujan un escenario hostil para el mundo que la sociedad necesita. Un mundo de paz, derechos y solidaridad.Un estrechamiento democrático que se refleja en países como El Salvador, Ecuador y Perú, donde se registran importantes retrocesos en garantías democráticas a través de la estigmatización y sanción del trabajo de organizaciones de la sociedad civil y la criminalización y persecución a defensores y defensoras de derechos humanos.

Nos encontramos en un contexto con el mayor número de conflictos armados activos desde la Segunda Guerra Mundial, 56 en total. Asistimos, además, a un escenario internacional de aumento generalizado del gasto militar.

Preocupa, además, la situación en Sudán. Un pueblo que sufre una de las catástrofes humanitarias más acuciantes de la historia reciente y sobrevive entre ataques, destrucción y desplazamientos. O Palestina, en un contexto tan crítico y frágil como el actual, donde a pesar del alto al fuego aparente y la entrada parcial de ayuda humanitaria, queda lejos de un escenario de paz justa y duradera que juzgue los crímenes y ponga fin a la ocupación y el genocidio.

Nos encontramos en un contexto con el mayor número de conflictos armados activos desde la Segunda Guerra Mundial, 56 en total. Asistimos, además, a un escenario internacional de aumento generalizado del gasto militar. Según el Índice Global de Paz en 2024, el gasto militar mundial aumentó en un 9,4%, la mayor subida anual desde el final de la Guerra Fría.

La cooperación al desarrollo atraviesa, también, un momento de especial fragilidad. Según los últimos datos del Comité de Ayuda al Desarrollo, en 2024, la Ayuda Oficial al Desarrollo descendió a nivel global por primera vez en 6 años. Una caída que amenaza el sostenimiento de políticas públicas esenciales y compromete las posibilidades de millones de personas poniendo en riesgo avances logrados en derechos e igualdad. 

Sin embargo, es importante mirar también aquellas señales de esperanza. Ejemplo de ello, las movilizaciones masivas en solidaridad con el pueblo palestino sucedidas durante las últimas semanas o la aprobación el pasado 10 de noviembre del Pacto birregional por los Cuidados en la IV Cumbre CELAC-UE, impulsado por organizaciones sociales, feministas y de derechos humanos de ambas regiones del planeta. Ambos son un reflejo de cómo, cuando la sociedad civil se organiza, se convierte en motor de cambio y construcción de justicia social. 

En este escenario, de crisis, pero también de oportunidades, la cooperación descentralizada adquiere una relevancia fundamental. Este tipo de cooperación, que hoy nos reúne a la Red de Coordinadoras Autonómicas en Madrid, es la expresión de la solidaridad de los pueblos, de los territorios. Un modelo de cooperación que impulsa la participación ciudadana, fortalece el tejido social y nos acerca a sociedades más justas y solidarias. 

Sin embargo, para ser realmente eficaz y transformadora, necesita de unos presupuestos fuertes y un compromiso real de las autoridades públicas a todos los niveles. En 2025, la media autonómica de los presupuestos destinados a cooperación ha sido del 0,12%, un porcentaje idéntico al año anterior y aún muy alejado del 0,7%. Analizando la media total desde 2018, vemos como permanece prácticamente igual, con valores próximos al 0,12% y unos presupuestos autonómicos generales que se incrementan año tras año. 

Sigamos apostando por la cooperación en la que creemos, organizándonos y siendo más estratégicas. Ante contextos complejos; soluciones compartidas y transformadoras que nos recuerden que otro mundo es posible y que hoy, aquí, estamos construyendo ya ese otro mundo. 

Ante esta situación, resulta especialmente preocupante el avance de los discursos de odio, desde los que se cuestiona el papel de las ONGD, se deslegitiman las políticas de cooperación al desarrollo y se promueven miradas antiderechos que amenazan los pilares más básicos de nuestras democracias. Ante ello, necesitamos fortalecer la comunicación transformadora y educación para la ciudadanía global, promoviendo la conciencia crítica y empoderando a las personas para la defensa de sus derechos y la promoción de la justicia social. 

Propuestas para una cooperación descentralizada transformadora

Por ello, en el marco del XX Encuentro de la Red de Coordinadoras Autonómicas para el Desarrollo, reafirmamos nuestro compromiso con la cooperación descentralizada y lanzamos las siguientes demandas y propuestas a los gobiernos autonómicos y locales:

  • Posicionar la cooperación al desarrollo como una política pública  prioritaria en los diferentes niveles de la administración. Para ello, es necesario cumplir con las leyes, planes y acuerdos autonómicos y locales donde se fija el objetivo del 0,7%. Igualmente, es clave abogar por el cumplimiento de la Ley 1/2023, de Cooperación para el Desarrollo Sostenible y la Solidaridad Global y caminar de la mano de tendencias internacionales que avancen en esta dirección.
  • Revertir las tendencias de reducción de presupuestos de Ayuda Oficial al Desarrollo e incrementar los esfuerzos en aquellos contextos donde el crecimiento está siendo muy limitado. Es necesario establecer hojas de ruta realistas pero ambiciosas que nos permitan ser coherentes con los objetivos marcados y las responsabilidades adquiridas.
  • Fortalecer y dotar de recursos para la Educación Transformadora como motor clave para construir sociedades justas y solidarias, capaces de actuar como agentes de cambio en la defensa de los derechos humanos y la promoción de la justicia social.
  • Adoptar medidas de coordinación encaminadas a lograr una acción global de gobierno para que todas sus políticas vayan encaminadas sinérgicamente hacia un desarrollo inclusivo y sostenible en todo el planeta, según el principio de coherencia de políticas.
  • Garantizar mayor transparencia y ejecución presupuestaria. Es imprescindible garantizar que los presupuestos se ejecuten publicando, para ello, informes y memorias de seguimiento y ejecución.
  • Avanzar en la desburocratización de los procesos administrativos y la armonización de criterios en la cooperación descentralizada desarrollando, para ello, un marco común en materia de AOD. El nuevo Real Decreto de Subvenciones de Cooperación Internacional es una oportunidad para avanzar en esta línea y para dotar de normativa básica y homogeneizada a las diferentes administraciones autonómicas. Del mismo modo, la Conferencia Sectorial debe constituirse como una herramienta para la articulación y potenciación de la cooperación descentralizada.
  • Fomentar la participación de las organizaciones de la sociedad civil quienes deben tener un rol central en la definición, implementación y monitoreo de las líneas de actuación de las políticas de cooperación en el ámbito descentralizado.

Sigamos apostando por la cooperación en la que creemos, organizándonos y siendo más estratégicas. Ante contextos complejos; soluciones compartidas y transformadoras que nos recuerden que otro mundo es posible y que hoy, aquí, estamos construyendo ya ese otro mundo.

Extremadura apenas destinó el 0,13% de su presupuesto a cooperación en 2025

Extremadura apenas destinó  el 0,13% de su presupuesto a cooperación en 2025

 

Los datos suponen que cada persona en Extremadura aportó 10,37 euros a lo largo del año a políticas de cooperación.

La media de los presupuestos destinados a cooperación por las CCAA en 2025 se sitúa en un 0,12%, un porcentaje que apenas varía desde el año 2020. Incluso las comunidades que mejores datos presentan se sitúan cerca de la mitad del 0,7% comprometido. 

Extremadura destinó en 2025 apenas un 0,13%  de sus presupuestos a Ayuda Oficial al Desarrollo, según recoge el informe de la  Red de Coordinadoras Autonómicas de Organizaciones para el Desarrollo presentado hoy el pasado viernes 14 en el Parlamento de Andalucía.  Esto supone que, de media, cada persona en Extremadura contribuyó con 10,37 euros a lo largo del año a políticas de cooperación.

En total, la AOD regional ascendió a 10,95 millones de euros, lo que representa el nivel más bajo de la última década. A pesar de los avances normativos —como la aprobación de la Ley 3/2023 y la definición del Plan General de Cooperación 2024–2028—, la realidad muestra “un sistema paralizado y debilitado.

Asimismo, el informe destaca que, a pesar de los esfuerzos de varias comunidades, en 2025 la media autonómica de los fondos destinados a cooperación sitúa en el 0,12% los presupuestos autonómicos, muy alejado del 0,7%, una meta fijada desde hace décadas por la comunidad internacional, refrendada en el Compromiso de Sevilla, resultado de la IV Conferencia Internacional para el Desarrollo, y asumida por la Ley de Cooperación para el Desarrollo Sostenible y la Solidaridad Global,  así como por muchas de las propias Comunidades Autónomas.

Una política estancada

Según los datos de la Red, los porcentajes más bajos corresponden a la Región de Murcia, (0,01%), Comunidad de Madrid y Aragón (ambas con 0,02%). Pero incluso Euskadi, primera en este listado, se sitúa en el 0,35% y por tanto en la mitad del compromiso asumido por la cooperación descentralizada. Si dividimos el presupuesto destinado a cooperación por parte de los gobiernos autonómicos por habitante nos queda una media de 8,5 euros por persona cada año. En términos absolutos, la suma de los presupuestos autonómicos en cooperación alcanzó en 2025 los 334,4 millones.

Este Informe de la Red de Coordinadoras Autonómicas aplaude el crecimiento de la ayuda en términos absolutos, y reconoce los avances en Catalunya o Euskadi, mientras que señala los recortes en Comunitat Valenciana y Andalucía, o las prórrogas de los presupuestos en Extremadura o Aragón, donde ya se produjo una disminución en las partidas en 2024. 

La cooperación en Extremadura, en su nivel más bajo de la última década

Extremadura mantiene en 2025 unos presupuestos prorrogados del ejercicio anterior, lo que ha limitado la capacidad de recuperación de su política de cooperación. En dichos presupuestos, los fondos destinados a cooperación se redujeron de 14,1 millones de euros en 2023 a 10,9 millones en 2024, lo que supuso una disminución del 22,74 % según su Tasa Anual de Variación.

El contraste con la evolución del Presupuesto Total Consolidado (PTC) resulta llamativo: mientras el presupuesto general de la comunidad ha crecido de forma progresiva y constante, las partidas de cooperación se han reducido. En términos relativos, Extremadura se sitúa actualmente en un 0,13 % del presupuesto autonómico, lejos del 0,21 % alcanzado en 2018 y del compromiso del 0,7 % fijado para 2030 en la Ley de Cooperación y Solidaridad Internacional de Extremadura, aprobada en 2023.

En el plano normativo, durante 2024 se desarrollaron varios instrumentos de planificación, entre ellos el Plan General de Cooperación 2024–2028, el Proyecto de Decreto del Registro de Agentes de Cooperación y las nuevas Bases Reguladoras de Ayudas en la materia. Sin embargo, estos procesos no han estado exentos de críticas: diversas organizaciones han cuestionado el modelo de participación impulsado, al considerarlo restrictivo y generador de asimetrías normativas que debilitan el tejido asociativo extremeño (CONGDEX, 2025).

Se ha señalado, además, que las nuevas exigencias administrativas imponen mayores requisitos a las ONGD que a otros actores privados, lo que pone en riesgo la continuidad y pluralidad del sistema público de cooperación.

A nivel local, destaca el compromiso de la Diputación Provincial de Cáceres, consolidándose como la institución provincial con mayor esfuerzo y coherencia en la materia. En un contexto de estancamiento autonómico, su trabajo representa un ejemplo de constancia, visión y compromiso con las prioridades del Sur Global, demostrando que es posible desarrollar políticas públicas de cooperación sólidas y sostenibles, en sintonía con una ciudadanía que continúa apostando por la solidaridad internacional (Coordinadora de ONGD, 2024).

Ante esta situación, desde la Red de Coordinadoras Autonómicas, su portavoz Irene Molero, ha reclamado “tomar ejemplo de aquellos gobiernos locales y autonómicos que realizan mayores esfuerzos y en materia de cooperación y de forma conjunta dar un paso adelante en un momento crucial para el planeta, debido a la intensificación de los conflictos y el retroceso que han protagonizado donantes históricos. Las políticas de cooperación son catalizadoras de la paz, el cuidado de las personas y el planeta, y la defensa de los derechos humanos”.

 

LEE AQUÍ EL INFORME COMPLETO


Cooperación autonómica estancada: los presupuestos 2025

MZC: Difusión Gira de incidencia y visibilización Trans Paraguay – España

Desde la ONGd Mujeres en Zona de Conflicto, le hacemos llegar información relevante a la proyección del documental Casa Diversa, dirigido por la galardonada guionista y productora Carmen Vidal y realizado por la Red Paraguaya de la Diversidad Sexual (REPADIS) y Mujeres en Zona de Conflicto (MZC), con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación para el desarrollo – AECID.

Dicha proyección tendrá lugar el viernes 25 de abril de 2025 a las 20:30 h en la Filmoteca de Extremadura – Cáceres (C.Rincón de la Monja, nº 6), en el marco de la Gira Internacional de Incidencia y Visibilidad Trans Paraguay – España, que se realiza desde el 21 al 25 de abril en el marco del Proyecto “Fortalecimiento de la resiliencia de mujeres trans para el ejercicio de sus derechos en Paraguay”.

Casa Diversa narra la historia de un hogar y refugio para personas trans en Paraguay, un país donde la homofobia y la discriminación siguen siendo parte de la realidad cotidiana. Este cortometraje, premiado en festivales nacionales e internacionales, es un testimonio poderoso de resistencia y solidaridad.

Tras la proyección, daremos paso a un coloquio junto a algunas de sus protagonistas. Contaremos con la presencia de Yren Rotela, activista trans y fundadora de Casa Diversa, referente internacional en la defensa de los derechos de la población trans; Orlando Cáceres, coordinador técnico del proyecto y experto en psicología comunitaria y diversidad sexual y Mila Ramos, directora general de MZC.

 

Artículo | A dos Años de la Ley de Cooperación: Un Balance de Progresos y Desafíos en Extremadura

A dos Años de la Ley de Cooperación: Un Balance de Progresos y Desafíos en Extremadura

Hace apenas dos años, Extremadura aprobaba la Ley de Cooperación y Solidaridad Internacional con el objetivo de reforzar su compromiso con el desarrollo global. Se hablaba de un horizonte de solidaridad, de una autonomía que, desde su historia de migración y lucha, entendiera la necesidad de tender la mano al mundo. Pero hoy, los hechos contrastan con aquellas palabras esperanzadoras: la realidad nos muestra un desmantelamiento progresivo de la política de cooperación, una falta de voluntad política que arrincona la ayuda al desarrollo y la reduce a un gesto testimonial.

Este retroceso no se limita a la reducción de recursos; es, más que nada, una señal de un cambio en la visión política de lo importante y esencial. La cooperación internacional y la solidaridad, que históricamente han sido valores centrales de nuestra región, se ven desplazadas por decisiones que priorizan otros intereses. Los programas de cooperación están siendo desmantelados, los compromisos internacionales se ven desatendidos y, con ello, se dejan desprotegidas a comunidades vulnerables, tanto en Extremadura como en otros contextos globales. Es una cuestión de valores:

¿Qué sociedad queremos construir? ¿Una que invierta en bienestar común o una que recorte, deshumanice y se aleje de los desafíos globales?

 Solidaridad o barbarie

Es fundamental que entendamos que la cooperación es una cuestión ética y política que determina cómo nos relacionamos con el mundo. La solidaridad global es la herramienta más poderosa que tenemos para transformar los problemas más graves: el hambre, las guerras y la pobreza. Es la forma de evitar que el caos se apodere de nuestras vidas.

Es nuestra oportunidad de influir en el mundo, de demostrar que creemos en la justicia, en la paz y en la equidad para todas y todos.

Pero no solo se trata de ayudar a otras y otros; se trata de ayudarnos a nosotras y nosotros mismos.

Mientras el gasto militar se dispara y la precariedad se normaliza, la cooperación se transforma en un lujo, cuando en realidad es una necesidad urgente e ineludible.

Recuperar el rumbo

Aún estamos a tiempo de corregir este rumbo. Hay medidas concretas que podrían frenar la erosión de la política de cooperación extremeña:

  1. Revisión presupuestaria: Establecer un plan de recuperación progresiva para la AOD, con el compromiso de alcanzar el 0,21% como mínimo histórico y avanzar hacia el 0,7%.
  2. Transparencia y rendición de cuentas: Restaurar la concurrencia competitiva, evitando la discrecionalidad en la asignación de recursos.
  3. Refuerzo institucional: Dotar a la AEXCID de los recursos humanos y financieros necesarios para desempeñar su labor con eficacia.
  4. Educación y sensibilización: Apostar por la formación en ciudadanía global y consolidar una cooperación descentralizada con arraigo en la comunidad.
  5. Avanzar el desarrollo normativo pendiente: completar el diseño del Plan General de Cooperación, actualizar las Bases Reguladoras y otros decretos pendientes de actualización.
  6. Integración del Pacto Extremeño por la Solidaridad: Hacer de la cooperación una política de consenso, blindada ante los cambios de gobierno y las coyunturas políticas.
  7. Fortalecer el diálogo y consenso con el sector: Es esencial establecer un diálogo abierto y continuo con las ONGD. Esto implica no solo escuchar sus demandas, sino integrarlas de manera efectiva en la planificación y gestión de la cooperación, asegurando una asignación presupuestaria acorde con los compromisos asumidos.

La solidaridad no puede ser una opción que se ajuste según las prioridades del momento. Es una responsabilidad que define quiénes somos y el mundo en el que queremos vivir. En este dilema, Extremadura tiene aún la posibilidad de elegir su papel en la historia: o reafirma su compromiso con la cooperación y la justicia global, o se convierte en cómplice del abandono y la indiferencia. La decisión todavía sigue siendo nuestra.

Tomado de:

 

 

 

 

CONGDE: Segundo aniversario de la Ley de Cooperación

Se cumplen dos años desde la aprobación de la Ley de Cooperación para el Desarrollo, un hito legislativo que representa una oportunidad clave para que España refuerce su compromiso con los derechos humanos, la protección del planeta y la paz.

A pesar de los avances normativos, el reto financiero sigue siendo el gran obstáculo: con un 0,24% de la Renta Nacional Bruta destinada a la Ayuda Oficial al Desarrollo, España está aún lejos del 0,7% que la Ley establece para 2030.

 

  • En un momento en el que la necesidad de medidas que garanticen vidas dignas es más urgente que nunca, España tiene la oportunidad de posicionarse como líder en la defensa de los derechos humanos y la paz.
  • Sevilla acogerá la IV Conferencia Internacional de Financiación al Desarrollo a finales de junio. Una oportunidad para pasar de las palabras a los hechos, revisar la arquitectura financiera internacional y movilizar los recursos necesarios para responder a los enormes retos que enfrentamos como humanidad.

 

 

 

Por qué es importante la Ley de Cooperación

 

Incumplir los compromisos tiene un impacto directo en la vida de las personas
Si España alcanzara el 0,7% y destinara el 10% estipulado por ley a la acción humanitaria, el número de personas beneficiadas se multiplicaría por cinco. Esto significaría pasar del millón actual a casi cinco millones de personas que tendrían acceso a necesidades básicas como atención sanitaria, agua potable, alimentación o educación.

En el actual contexto mundial es crucial…
Garantizar políticas coherentes con los enfoques feminista, ecologista y pacifista, tal como recoge la Ley. La Coordinadora recuerda que estos enfoques deben ser garantizados en la cooperación y en toda la acción exterior del Estado para asegurar que los derechos humanos no se conviertan en papel mojado y que se cumplan en todos su ámbitos de actuación.

 

 

Sabías que…

El anteproyecto de Ley de Cooperación llegó a inicios 2022 al Consejo de Ministros y Ministras y desde La Coordinadora  hicimos este análisis  que puedes consultar aquí.  

Este análisis nace de una propuesta colectiva para construir una cooperación que transforme el mundo y que puedes descubrir a continuación.

Más información aquí si quieres profundizar y  conocer los documentos que hemos generado en el proceso de la aprobación de la Ley de Cooperación.

ARTÍCULO PUBLICADO EN ELDIARIO.ES

 

Tomado de: https://coordinadoraongd.org/campanas/dos-anos-ley-de-cooperacion/ 

 

 

Análisis de los presupuestos autonómicos 2024

Los recortes amenazan las políticas de cooperación de las comunidades autónomas

En un contexto internacional de graves crisis humanitarias, en el que los conflictos y la emergencia climática causan enormes daños y pérdidas de vidas, la media de los fondos destinados por las CCAA a cooperación se sitúa en un 0,12%, muy lejos del 0,7% comprometido por ley.

10 de las 17 CCAA han aplicado recortes o han congelado el presupuesto, incluidas Extremadura que destina solo el 0,13%, su peor cifra histórica, muy lejos del 0,7% comprometido para 2030.

Los terribles efectos de la DANA en Valencia demuestran que es necesario contar con políticas públicas que den respuesta a los enormes desafíos que vivimos en nuestros entornos más cercanos y también en todo el planeta. Tales desafíos no saben de fronteras y exigen políticas que estén a la altura.

Los datos corresponden al informe de la Red de Coordinadoras Autonómicas de ONG para el Desarrollo; un análisis anual que presenta una fotografía detallada de los fondos destinados por los gobiernos autonómicos a la cooperación. 

 

Voz de alerta para la cooperación que hacen las comunidades autónomas. 10 de 17 han realizado importantes recortes o han congelado los fondos de una política que no solo es crucial en estos momentos, sino que además es seña de identidad del Estado español (ningún otro país cuenta con sistema de cooperación descentralizada como el nuestro). Tales recortes contrastan con el apoyo ciudadano que, de manera reiterada, merecen estas medidas. El último CIS lo deja claro: el 70% de la sociedad española defiende que se apoye a los países que más lo necesitan. Como en emergencias humanitarias similares en otros lugares del mundo, la sociedad española se ha volcado con las personas afectadas por la DANA; esa solidaridad ciudadana debe guiar las políticas públicas y, por tanto, debe tener respuesta en las políticas de cooperación. 

Según los datos del Informe realizado por la Red de Coordinadoras Autonómicas de ONG para el Desarrollo, en 2024, la media destinada a cooperación por las CCAA se sitúa en un 0,12%, una cifra que supone una caída respecto al año pasado (0,13%) y que da la voz de alerta ante la tendencia generalizada de recortes. Una tendencia que contrasta directamente con lo establecido por la Ley de Cooperación estatal aprobada el año pasado y que sitúa ese porcentaje en un 0,7%.

Algunas comunidades autónomas han realizado recortes muy acusados. La mayor caída la registra Aragón, con una disminución en sus fondos del 76%. Andalucía tampoco sale bien parada: ha pasado de liderar el ranking en cifras globales hace 15 años a descender hasta los últimos puestos. Madrid, Canarias, Murcia o Castilla-La Mancha aparecen en el vagón de cola al destinar menos de 3 euros por persona al año para cooperación.

Si se comparan los fondos para cooperación con el PIB de las comunidades, llama la atención Madrid, que solo destina 0,70 euros por persona al año para una política pública que contribuye a frenar las graves crisis humanitarias y climáticas que afectan al planeta.

Ni quien está a la cabeza cumple los compromisos

Las comunidades que aumentan sus fondos -Cataluña, Comunidad Valenciana, Euskadi, La Rioja o Navarra-,  no cumplen tampoco los compromisos asumidos: ninguna de ellas cumple con el 0,7% establecido en la Ley (estatal) de cooperación. De hecho, el mejor dato, Euskadi con un 0,35%, solo alcanza la mitad del objetivo. 

 

 

Si observamos cuánto dinero se destina por persona al año, en cabeza se sitúa Navarra con 30 euros, mientras que a la cola encontramos a Murcia, con 0,59 euros. La media se sitúa en los 8,50 euros por persona.

Tales datos contrastan con el apoyo ciudadano que recibe esta política pública que es seña de identidad de los territorios. Prueba de ello, son las muestras de solidaridad con Ucrania y Palestina que han poblado las calles del Estado español en los últimos años. En este contexto, cabe destacar que la mayoría de los fondos públicos que reciben las ONG de Desarrollo proviene de la cooperación descentralizada (con un impacto enorme en la mejora de las condiciones de vida de millones de personas en todo el mundo). Recortar esta política significa dañar el trabajo que realizan junto a cientos de organizaciones en todo el mundo y también debilitar la capacidad de la sociedad civil para participar en los asuntos públicos. 

 

DATOS DE EXTREMADURA

Extremadura ha tenido una reducción importante en materia del presupuesto destinado  AOD en 2024, que hace que se sitúe por debajo de los niveles de 2018; tanto en lo que respecta a los valores absolutos, con una reducción casi 4 millones de euros, como a la tasa
porcentual.

El año anterior se aprobó la Ley de Cooperación y Solidaridad Internacional de Extremadura, la cual establece el compromiso de destinar un 0,7% de los recursos de la sociedad extremeña a la solidaridad internacional antes del año 2030. Sin embargo, en 2024, el porcentaje destinado por la comunidad a AOD es del 0,13% y, aunque está por encima de la media autonómica, sitúa la AOD de Extremadura en su peor cifra histórica y lejos del objetivo marcado por la legislación autonómica y estatal. Algo que ha chocado frontalmente con el PTC de la comunidad, que ha sido presentado como el más cuantioso de la historia de la región.

 

Más apoyo integral para una política fundamental

El Informe presenta una serie de recomendaciones que deben realizarse de manera inmediata para cumplir con las leyes, fortalecer una política fundamental y responder al apoyo ciudadano.

  • Cumplir con lo establecido por las leyes estatales y autonómicas de destinar el 0,7% a cooperación.
  • Reducir la burocracia para facilitar la efectividad de las propuestas a favor de los derechos humanos, la paz, la convivencia, la reducción de las desigualdades, etc.
  • Reforzar las capacidades del personal de las administraciones públicas con el fin de conseguir actuaciones más efectivas.
  • Armonizar criterios de contabilidad para garantizar informaciones detalladas y comparables que permitan hacer seguimientos adecuados.
  • Asegurar que los fondos contribuyen realmente a la construcción de la paz, la reducción de la pobreza y las desigualdades, la protección del planeta…
  • Responder de manera efectiva al compromiso de solidaridad de la ciudadanía.

 

Descarga el Informe Completo Aquí

 

Cómo apoyar a las personas afectadas por la DANA

El sector de la cooperación internacional para el desarrollo muestra su solidaridad con todas las personas afectadas y con las familias de las víctimas. Reconoce especialmente el compromiso de miles de personas que se están volcando para apoyar de forma voluntaria ante tal tragedia.

Ante las muestras de solidaridad que estamos recibiendo, recordamos algunas pautas para colaborar en emergencias. Ofrecemos también el listado de nuestras organizaciones en la Comunitat Valenciana, con el fin de facilitar el acceso a información de primera mano y vías de colaboración.

Recomendaciones para colaborar en una situación de emergencia humanitaria

  • La solidaridad ciudadana es admirable, pero la buena voluntad no es suficiente.Si quieres apoyar, asegúrate de que optas por la opción más adecuada. La ayuda debe darse de forma organizada, respondiendo a las necesidades de cada momento y evitando entorpecer las labores prioritarias que se estén desarrollando.
  • Ten en cuenta que, en una situación de emergencia como la que se vive en la zona, los problemas se mantendrán por mucho tiempo. Tu ayuda será válida durante mucho tiempo, por eso no te precipites en tu decisión.
  • Antes de nada, por favor, infórmate sobre las posibilidades de apoyo que se te ofrecen.En caso de querer colaborar con una ONG de Desarrollo, consulta el trabajo que realiza, a qué población se dirige, qué canales de colaboración ofrece, etc. De nuevo, no te precipites en tu decisión, contrasta y elige una vez tengas distintas opciones.

Además de como voluntarios y voluntarias para labores de limpieza, la mejor manera de ayudar es hacer donaciones económicas ¿Por qué?

Porqué apoyar con donaciones económicas:

  • Las necesidades van a ir cambiando cada día, cada semana; se va a necesitar ayuda a largo plazo y esta es la mejor manera de apoyar.
  • Los bienes donados en especie pueden no ser adecuados a las necesidades de la población y a la situación logística en la zona.
  • Los bienes donados individualmente pueden suponer costes y dificultades administrativas logísticas adicionales – necesidad de embalaje, fecha caducidad en alimentos y medicamentos, etc.
  • El envío de medicamentos debe seguir una serie de normas clave para garantizar que llegan y se utilizan de manera eficaz.  Una vez que las medicinas salen del circuito sanitario o farmacéutico, no se puede garantizar su seguridad y, por tanto, no se pueden suministrar a quien lo necesite. Las donaciones deben realizarse por entidades especializadas en esta labor, evitando el “reciclaje de medicamentos” o el uso de medicinas que han salido del canal del control farmacéutico.
  •  Las donaciones deben realizarse a través de los canales oficiales que indican las ONGD reconocidas en sus páginas web o a través de la información que aparece en la web de la Coordinadora Valenciana de ONGD.
  • Es esencial que tanto las personas voluntarias como las vecinas y vecinos que están participando en labores de limpieza sean prudentes ante el peligro de infecciones, intoxicación, electrocución y otros accidentes que pueden sufrirse debido a los destrozos causados por la DANA. Es fundamental seguir las recomendaciones del Ministerio de Sanidad.
  • Acude a las vías de comunicación oficiales. Tanto en esto, como en toda la información relativa con la emergencia, es fundamental consultar fuentes de información oficiales, serias y honestas. No compartir bulos o informaciones que alimentan los discursos de odio o las noticias falsas es crucial para no dificultar la gestión de la emergencia

En estos momentos, se deben garantizar actuaciones que respondan a las necesidades de las personas afectadas tanto a corto como a medio plazo; pero también es importante tener la mirada larga y trabajar para evitar que situaciones así vuelvan a suceder. El enorme impacto causado por la DANA en la Comunitat Valenciana es una muestra más de las graves consecuencias que la emergencia climática tiene sobre la vida de millones de personas en todo el planeta. Trabajar en políticas de prevención y mitigación del impacto del cambio climático es fundamental para salvar vidas; también lo es implementar medidas que frenen el calentamiento global.

Listado de ONG en la zona

Ya hay más de 25 ONG de cooperación y especializadas en atender emergencias internacionales que están trabajando en las zonas afectadas, movilizando su personal y los materiales que tienen en sus almacenes en la Comunitat Valenciana y en el resto de España. Algunos ejemplos de estas actuaciones son:

  • la atención a las personas que están en centros de acogida, 
  • el reparto de toneladas de bienes de primera necesidad a la población, a servicios como residencias de ancianos, y a otros puntos que nos indican las autoridades
  • el suministro de bombas de bombas para achique de lodo y plantas potabilizadoras, en colaboración con la UME
  • apoyo psicológico y en la gestión de ayudas a personas afectadas, especialmente las que cuentan con menos recursos.
  • Cruz Roja Comunitat Valenciana

    Desde Cruz Roja Comunitat Valenciana se ha desplegado un dispositivo de actuación del que van emitiendo actualizaciones en sus redes sociales. Han habilitado varias vías para donar y apoyar en la respuesta. Podéis informaros aquí.

    Cáritas Valencia

    Cáritas Valencia también ha activado su fondo de emergencias. De esta forma, podrán adquirir todo lo necesario para responder a las necesidades de las personas afectadas. Información aquí.

    Compañía de Jesús en Valencia

    Desde las obras de la Compañía de Jesús en Valencia (La comunidad del Centro Arrupe, Las escuelas San José, Nazaret Alicante, Entreculturas, SJM Valencia y Ecca social) ofrecen: espacio de acopio, almacenaje y distribución de primera necesidad, acompañamiento y dinamización de espacios residenciales de urgencia e información estratégica sobre puntos de ayuda y recursos, y acceso a canales oficiales y de colaboración ciudadana. Información aquí

    Psicólogas y Psicólogos Sin Fronteras

    Desde Psicólogas y Psicólogos Sin Fronteras han puesto en marcha un teléfono de atención psicológica para las personas afectadas: 960 450 230.

    Oxfam Intermón

    Oxfam Intermón ha activado una campaña de captación de fondos para ayudar a migrantes, trabajadoras del hogar con condiciones precarias y personas trabajadoras del campo damnificadas por la DANA. Toda la información: aquí.

    ECOSOL y PETJADES

    Las organizaciones ECOSOL y PETJADES ponen a disposición de la ciudadanía canalizando donaciones.

    Farmamundi

    La organización valenciana Farmamundi se activa frente a la emergencia: canaliza los fondos destinados a las personas damnificadas por esta tragedia. Participa en los espacios de coordinación liderados por la Generalitat Valenciana.

    Comissions Obreres País Valencià

Los sindicatos son un punto de apoyo para cualquier incidencia laboral provocada por la DANA. Desde Comissions Obreres País Valencià atienden consultas laborales en este espacio y ponen a disposición sus Servicios Jurídicos para cualquier incumplimiento de la normativa en las empresas. Además, han creado una noticia en la que van incluyendo preguntas y respuestas vinculadas con cuestiones laborales.

UGT País Valencià

En UGT País Valencià también están apoyando a las personas trabajadoras afectadas por la DANA. Si conocéis a alguna, podéis enviarle los teléfonos de Atención Laboral para personas trabajadoras de Servicios, Movilidad y Consumo: 96 388 40 90.

Plataforma del Voluntariado de la Comunitat Valenciana

La Plataforma del Voluntariado de la Comunitat Valenciana ha abierto una línea de donaciones para apoyar a las personas afectadas.

Paz y Desarrollo

La atención psicológica es fundamental en momentos como este. Desde Paz y Desarrollo, en colaboración con el Centro Bientratarte, ofrecen apoyo y orientación psicológica a todas las personas afectadas por la DANA. Teléfono: 641664223.

Metges del Món Comunitat Valenciana

Desde Metges del Món Comunitat Valenciana están haciendo un llamamiento a su voluntariado por la posible activación de varias acciones en los próximos días para atender a las personas más vulnerables.

Acción contra el Hambre

El equipo de emergencias de Acción contra el Hambre ya está en València respondiendo a las necesidades humanitarias de la población afectada por la DANA.  Las prioridades son agua y alimentos. Toda ayuda suma, podéis hacer vuestras colaboraciones aquí.

Banco de Alimentos de Valencia

Desde el Banco de Alimentos de Valencia dan varias alternativas de colaboración: si estás en Valencia, puedes acercarte a sus puntos de recogida de alimentos; si vives o estás fuera, puedes realizar donaciones en las cuentas que han habilitado.

Fundació Horta Sud
La DANA que ha afectado al territorio valenciano ha tenido un especial impacto en l’Horta Sud, comarca que ha quedado devastada por la catástrofe. En este momento, además de las reconstrucciones materiales, tienen gran importancia las reconstrucciones sociales y psicológicas de todas las personas afectadas.
En este momento de máxima necesidad, han activado acciones para canalizar las ayudas. Puedes informarte y donar aquí.

 

Hilo en X que se irá actualizando con otros enlaces:

 

Tomado de:

https://coordinadoraongd.org/2024/11/comoapoyarapersonasafectadasporladana/

Informe AidWatch 2024: Cooperación europea: peligrosa tendencia al neocolonialismo

Cooperación europea: peligrosa tendencia al neocolonialismo

 

  • Cinco décadas después de asumir el compromiso del 0,7%, la media europea se sitúa en un 0,51%. España solo alcanza un 0,24%
  • Los datos del Informe AidWatch 2024, realizado por la red de ONG de Desarrollo europeas CONCORD, muestran una Europa alejada de los compromisos asumidos en materia de cooperación.
  • Las recientes declaraciones de Jozef Síkela, del candidato a comisario europeo para esta política, desatan la voz de alerta. “El objetivo principal de esa cartera es garantizar la seguridad económica de Europa y abrir nuevos mercados a las empresas europeas”, ha manifestado. El informe pone de manifiesto una tendencia creciente en este sentido: más de uno de cada cinco euros no contribuyen en absoluto al desarrollo de los países receptores y sí a los intereses comerciales o políticos de los países donantes.

Las cifras del informe AidWatch 2024 retratan una historia alarmante. Hace 50 años, los países “económicamente avanzados” se comprometieron a destinar el 0,7% de su Renta Nacional Bruta a la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD). Cinco décadas después, los fondos europeos destinados a tal fin siguen siendo claramente insuficientes. La media se sitúa en un 0,51%. Esta cifra se suma a una tendencia de décadas de infrafinanciación que, según los datos del informe, ha hecho que los países que debían haber recibido esos fondos hayan perdido más de 1,5 billones de euros desde que se firmó ese compromiso, en 1975.

Las declaraciones del candidato a comisario de Asociaciones Internacionales, Jozef Síkela, hacen temer una tendencia creciente hacia una postura que entiende la cooperación no como una política de justicia global, sino como un modo de “garantizar la seguridad económica de Europa, la diversificación de materias primas y la apertura de nuevos mercados para las empresas europeas”.

Pero esto es solo una parte de la historia. Las cifras generales ocultan otro dato muy preocupante: más de 18.900 millones de euros declarados por los países europeos como AOD no lo son en realidad. Más de uno de cada cinco euros no contribuyen al desarrollo de los países receptores, sino a los intereses comerciales o políticos de los países donantes. El Informe AidWatch considera que se corre un riesgo elevado de que las decisiones en materia de cooperación “respondan a los propios intereses comerciales o políticos de los Estados de la UE”.

Esta situación afecta también a las instituciones de la UE que contemplan más de 4.000 millones de euros como cooperación cuando en realidad no responden a los criterios establecidos para considerarla como tal. Las declaraciones del candidato a comisario de Asociaciones Internacionales, Jozef Síkela, hacen temer una tendencia creciente hacia una postura que entiende la cooperación no como una política de justicia global, sino como un modo de “garantizar la seguridad económica de Europa, la diversificación de materias primas y la apertura de nuevos mercados para las empresas europeas”.

El informe también pone la atención en una cuestión preocupante: los beneficios de la cooperación corren un grave riesgo puesto que otras políticas de los Estados europeos no contribuyen al desarrollo, la paz, la garantía de los derechos humanos, la igualdad entre hombres y mujeres o la protección del planeta. Esta situación se entiende de manera muy clara cuando observamos las causas de los procesos migratorios: la responsabilidad de los países europeos en la emergencia climática, los conflictos o la escasez de recursos debería guiar las decisiones políticas en un momento en el que Europa se plantea la instauración de campos de reclusión de personas migrantes fuera del territorio europeo.

Margen de mejora para España

España también debe hacer sus deberes. Aunque, desde la aprobación de la Ley de Cooperación al Desarrollo el año pasado, se ha avanzado en el desarrollo normativo, aún queda un camino por recorrer: 2023 fue un año de retrocesos cuantitativos; se perdió la senda del crecimiento de la AOD de los últimos años bajando un 19% con respecto al año anterior y ubicando el porcentaje en un 0,24%, lo que significa menos de la mitad de la media en la UE y aún más alejado del compromiso del 0,7% establecido por la Ley.

El reciente anuncio del Gobierno sobre el techo de gasto, ubicado en un 3%, hace temer que el necesario incremento en los fondos de cooperación pueda peligrar frente a otros compromisos, como el gasto militar que puede superar el 2%.

Como elemento positivo el porcentaje de “ayuda inflada”, es decir, aquella que no contribuye realmente al desarrollo, ha descendido significativamente (pasa de estar por encima del 25% a un 8%). Los fondos destinados a cooperación deben avanzar ya hacia el 0,7% comprometido por Ley. Ese crecimiento debe asentarse en bases sólidas como el fortalecimiento de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo y el aumento de partidas que contribuyen de manera efectiva al desarrollo, como aquellas destinadas a la construcción de la paz, la justicia de género o la protección del planeta.

Conferencia de Financiación para el Desarrollo: oportunidad para un giro de timón

A pesar de tal contexto, existen razones para la esperanza. El próximo año, Sevilla acogerá la IV Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo, diez años después de la anterior, celebrada en Addis Abeba en 2015. Será una excelente oportunidad para revisar los compromisos y ajustarlos a los enormes desafíos mundiales que enfrentamos. Vivimos el mayor número de conflictos desde la II Guerra Mundial, la emergencia climática supone gravísimas consecuencias para millones de personas, las democracias se debilitan y los valores que vieron nacer a la UE se tambalean. Hacer frente a todo ello desde la cooperación y la construcción de políticas económicas, comerciales, migratorias… que garanticen los derechos humanos, la protección del planeta y la paz es fundamental.

Recomendaciones en un contexto de múltiples crisis

ESPAÑAAlcanzar el 0,4% de la RNB en 2025; al menos, el 0,55, en 2027; y el 0,7% en 2030.
Fortalecer los enfoques feministas, ecologistas, decoloniales, de paz y de educación para la ciudadanía global.
Fortalecer a la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo con fondos, capacidades y en su estructura.
Poner en marcha el VI Plan Director de la Cooperación Española y completar la reforma del sistema garantizando la participación de la sociedad civil.
Jugar un papel ambicioso y facilitador en la IV Conferencia de Financiación para el Desarrollo de 2025, en Sevilla.

 

EUROPA

  • Cumplir los compromisos y alcanzar el 0,7% para cooperación.
  • Dejar de contabilizar como Ayuda Oficial al Desarrollo lo que no es.
  • Garantizar que todas las actuaciones contempladas como cooperación contribuyen a disminuir la pobreza, a fomentar la igualdad, la protección de los derechos humanos, la paz, etc.
  • Destinar financiación adicional a cuestiones climáticas.
  • Aumentar las donaciones y no sustituirlas por préstamos.

Nota para edición:
La IV Conferencia de Financiación para el Desarrollo tendrá lugar en Sevilla, del 30 de junio al 3 de julio. Los debates y acuerdos que se tomarán en esta Conferencia serán fundamentales para temas clave como la arquitectura financiera internacional, la deuda, la fiscalidad, la ayuda oficial al desarrollo, los enfoques transversales como los feministas y de derechos humanos, aspectos ambientales, ciencia y tecnología, y otras cuestiones sistémicas serán clave en los próximos años.

Red de Coordinadoras Autonómicas

Cooperar para vivir, cooperar para resistir

Cooperar para vivir, cooperar para resistir

Gijón ha acogido, del 3 al 5 de octubre,  el XIX Encuentro de la Red de Coordinadoras Autonómicas de ONG para el Desarrollo. En su resolución final, las coordinadoras defienden «una apuesta por la solidaridad entre los pueblos como seña de indentidad»

Red de Coordinadoras Autonómicas

2024 está siendo sin duda un año convulso, un año que a nivel internacional ha visto copadas las portadas de los medios por la guerra y las violencias, y por las más de 70 elecciones que se han celebrado en diferentes lugares del planeta. Quizás esa perspectiva pueda ser una buena definición de todo lo que nos acontece, a nivel global y local, pues parece que la paz y los valores democráticos necesitan más que nunca ser refrendados por una ciudadanía comprometida, movilizada y crítica.

Una realidad en la que es más necesaria que nunca la empatía y la cooperación entre pueblos.

Se ha cumplido un año de la última escalada de violencia de Israel en Palestina, que ha hecho temblar al mundo y a la que la ciudadanía española ha respondido con movilizaciones en todos sus territorios con unas demandas claras: la paz como único camino y la imperiosa necesidad de que el Derecho Internacional Humanitario, el derecho internacional de los derechos humanos y el trabajo de las organizaciones de la sociedad civil sea respetado, sin excepción. Junto a Palestina, y ahora Líbano, no podemos olvidar los conflictos que se extienden en el tiempo como Ucrania, Sudán o el Sahel. La realidad es que el planeta sufre el mayor número de conflictos desde la Segunda Guerra Mundial y millones de personas ven sus derechos más básicos cercenados. Los discursos belicistas, las ya tangibles consecuencias de la emergencia climática y el retroceso de derechos, han hecho que el número de personas desplazadas en el mundo alcance su cifra más alta de la historia; más de 117 millones, según ACNUR, siendo la mayor parte desplazadas internas.

Una realidad en la que es más necesaria que nunca la empatía y la cooperación entre pueblos, a pesar de que las organizaciones que trabajan por la defensa de los derechos humanos estén sufriendo en multitud de países como Nicaragua, Perú, Guatemala, Hungría, Paraguay, Palestina o Tanzania una persecución política, precisamente por su trabajo.

La paz, la justicia social y la solidaridad son los valores que deberían acaparar las portadas de los medios; esos principios que han edificado las sociedades modernas, en los que creemos y sobre los que queremos seguir trabajando.

Se ha creado un caldo de cultivo perfecto para quienes quieren hacer proliferar las narrativas de odio, y el miedo se convierte en una herramienta potente de desinformación masiva; que se nutre muchas veces de la apatía e indiferencia de quienes callan ante estas lógicas discursivas. Ante esto, de nuevo, la paz, la justicia social y la solidaridad son los valores que deberían acaparar las portadas de los medios; esos principios que han edificado las sociedades modernas, en los que creemos y sobre los que queremos seguir trabajando. Los datos de la última encuesta del CIS, de septiembre de 2024, lanzan un mensaje esperanzador, pues más del 70% de las personas encuestadas aseguran que se deberían hacer mayores esfuerzos para ayudar a desarrollarse a las regiones que sufren mayores desigualdades. Frente a los esfuerzos de algunos sectores, la solidaridad sigue siendo una seña identitaria de nuestros territorios.

Es desde ese prisma desde el que debemos reclamar una respuesta política a la altura de su ciudadanía, y el cumplimiento de las obligaciones adquiridas a nivel internacional, estatal, autonómico y local. Con un objetivo del 0,7% del PIB destinado a AOD para 2030, establecido en la Ley 1/2023 de Cooperación para el Desarrollo Sostenible y la Solidaridad Global y en legislaciones autonómicas, la realidad de los presupuestos estatales y autonómicos dedicados a la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) en este 2024 es un vertiginoso recorte que pareciera amenazar con el desmantelamiento público de la cooperación. 10 de las 17 Comunidades Autónomas han congelado o recortado sus presupuestos destinados a AOD, la media del porcentaje destinado por las CCAA a AOD en 2024 se sitúa en el 0,12% y 6 de ellas destinan un presupuesto inferior al 0,06%.

Las cooperaciones descentralizadas han sido históricamente una singular característica del sistema de cooperación español.

Unas cifras poco alentadoras que motivan nuestra movilización como sociedad civil y ciudadanía activa para apostar por estrategias de incidencia y comunicación que hagan que los gobiernos autonómicos adquieran mayores compromisos, a nivel presupuestario y político. Algunos de ellos han marcado la senda a seguir, como Galicia con su Ley 10/2021 de la acción exterior y de la cooperación para el desarrollo, Euskadi con su Ley 3/2024 de Cooperación y Solidaridad,  Extremadura con su Ley 3/2023 de Cooperación y Solidaridad Internacional, o sumando esfuerzos que, aunque todavía lejos de ese 0,7% (los mejores datos son del 0,35%), suponen un camino de incremento paulatino.

No debemos olvidar que las cooperaciones descentralizadas han sido históricamente una singular característica del sistema de cooperación español, y cuyo aporte de fondos públicos ha sido crucial para todas las entidades dedicadas a la cooperación, la acción humanitaria y la educación para la ciudadanía global desde los enfoques feministas, de derechos humanos, ecologista y de paz. Una seña que debe volver a recobrar su importancia, permitiendo la articulación y participación social en las diferentes esferas y niveles.

Propuestas para una cooperación descentralizada transformadora

La voluntad social ha quedado manifiesta, y se refuerza en cada acto y respuesta de solidaridad ante las crisis que pretenden cuestionar la paz social; ha llegado el momento de que esa voluntad sea recogida por las autoridades públicas en forma de compromisos.

Por ello, en el marco del XIX Encuentro de la Red de Coordinadoras Autonómicas de Organizaciones para el Desarrollo (ECA), lanzamos las siguientes demandas y propuestas a los gobiernos autonómicos y locales:

Cumplir con el compromiso del 0,7% y con los objetivos marcados por los planes y legislaciones autonómicas. Los gobiernos autonómicos y locales deben ser consecuentes y dar cumplimiento a los compromisos adquiridos. Lejos de utilizar la cooperación internacional como moneda de cambio en los pactos entre partidos, en un ejercicio de transparencia y coherencia deben cumplir con aquellas responsabilidades asumidas en el seno de sus planes directores y legislaciones; especialmente en materia presupuestaria. La deriva tomada por los gobiernos de Aragón, Canarias, Madrid o Murcia deben revertirse urgentemente, y dar paso a una política de cooperación comprometida y responsable.

Fortalecer los programas humanitarios y de construcción de paz. En este contexto de conflictos crecientes y aumento de gasto militar, los recortes en las políticas de cooperación no solo socavan los esfuerzos por promover la paz, trabajar para el desarrollo sostenible y proporcionar ayuda humanitaria, sino que también debilitan la confianza en el sistema multilateral. Es urgente dar pasos firmes, respaldados por acciones concretas y financiación adecuada desde el fortalecimiento de las políticas de cooperación descentralizadas, que aseguren el cumplimiento de las obligaciones internacionales y afrontar los desafíos globales desde los territorios y una perspectiva solidaria y coordinada.

Contribuir al alto el fuego permanente en Palestina, parar la escalada de violencia en Oriente Próximo y poner fin al comercio de armas con Israel. En el mes en el que se cumple un año desde el inicio de una escalada de violencia sin precedentes, extendiéndose a otros lugares, reclamamos medidas urgentes enmarcadas en los 5 puntos demandados por las organizaciones de la sociedad civil: un alto el fuego inmediato y permanente, que contribuya a frenar la escalada de violencia que se está extendiendo en la región; un acceso humanitario suficiente y sostenido; el respeto al Derecho Internacional Humanitario y de los derechos humanos; el fin del comercio de armas con Israel; y una solución negociada al conflicto.

La solidaridad frente al miedo. Ante el auge de discursos de desinformación, es fundamental apostar por narrativas que construyan y refuercen los lazos de solidaridad entre pueblos y territorios. Una manifestación de los valores que mueven a la ciudadanía y que han construido la sociedad que somos. Una respuesta sólida antes las amenazas o intentos de acallar a quienes luchan por la paz, los derechos humanos y la sostenibilidad de la vida.

La participación y sostenibilidad de los espacios cívicos. Las ONGD deben tener garantizada su seguridad y la sostenibilidad de su trabajo en los contextos más complejos, y esto implica, además de un refuerzo inapelable de los valores democráticos y el respeto del Derecho Internacional Humanitario, un apoyo presupuestario y unos mecanismos accesibles y coherentes de financiación, que permitan a entidades grandes y pequeñas acceder a las convocatorias de financiación pública sin obstáculos ni mensajes de deslegitimación.

Coherencia de políticas. Instamos a las administraciones públicas a que contemplen este principio y lo acompañen de medidas concretas que fomenten la economía social y el comercio justo. Para apoyar este compromiso político, desde la Red de Coordinadoras Autonómicas de ONGD, nos comprometemos a impulsar iniciativas de gestión en nuestras coordinadoras y organizaciones en coherencia con nuestros valores y en base a los criterios de consumo responsable, consciente y crítico. Hemos de avanzar hacia opciones de comercio justo, economía social y alternativa, consumo ecológico y la gestión de nuestros fondos en entidades de banca ética y no militarista e iniciativas cooperativistas. Reforzando así nuestra influencia en gobiernos autonómicos y municipales para el fomento de la compra pública responsable que suponga la inclusión de cláusulas éticas, sociales y ambientales en los procesos de contratación pública y el apoyo a las emergentes economías transformadoras.

Una cooperación transformadora. Es imperante apostar por unos prismas que construyan una cooperación realmente transformadora. Para ello es necesario que las políticas de cooperación tengan como objetivo un desarrollo sostenible, se consoliden desde los enfoques feministas, ecologistas y basados en derechos y paz. Queremos una cooperación que ponga en el centro la vida, entendiendo que vivimos en un mundo interconectado en el que, por tanto, necesitamos una mirada interseccional de análisis para hacer frente a las múltiples realidades existentes y a su impacto.

Como Red de Coordinadoras de Organizaciones para el Desarrollo nuestros compromisos son la solidaridad, los derechos humanos, la igualdad y la sostenibilidad de la vida y del planeta. Asumimos la responsabilidad que esto implica, también en nuestro trabajo diario para hacer frente a los desafíos y apostar por la transformación social.

Por ello, sigamos apostando por una cooperación en la que creemos, que nos permite acercarnos, organizarnos y crear algo mucho más grande. La realidad nos interpela, nuestros territorios se movilizan y queremos seguir trabajando por un mundo que no deje a nadie atrás.

Trabajando desde 1995 para que las sinergias tejidas por nuestras organizaciones, con el efecto multiplicador de sus diferencias y el valor positivo de lo que las une, sigan construyendo cimientos en nuestra región para un desarrollo global, sostenible, participado y equitativo.




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