Domingo de Mujeres a ritmo de noticias

Sólo hace falta haber estado atenta en estos últimos meses a noticias publicadas en diferentes medios de comunicación, para darnos cuenta de que todavía a hombres y mujeres (JUNTOS Y JUNTAS) nos quedan grandes retos por delante para seguir trabajando en palabras como equidad, igualdad, cuidado y auto-cuidado… Las mujeres no tenemos las mismas condiciones, ni participativas-políticas, ni laborales, ni sociales, ni económicas, ni nos dejan encontrar el botón de encendido para conciliar nuestras vidas…. En el ámbito masculino, por contra, no se reconoce el cuidado, ni como derecho ni como necesidad, ni hacia las demás personas ni hacia uno mismo. Tal y como dice el último informe de la OCDE y escribía Concha Caballero en uno de sus últimos artículos, “Las Mujeres seguimos siendo una ASIGNATURA PENDIENTE”, a pesar de que haya nuevos datos en materia de igualdad de género son insuficientes todavía para alterar la realidad, el 60% del alumnado universitario titulado son mujeres, sin embargo, su tasa de paro es mucho mayor de la de sus congéneres masculinos, sus salarios alrededor de un 25% inferiores al de sus compañeros y su capacidad de subir en la estructura laboral un 75% inferior a ellos ¿En qué ley se apoya esta realidad si no es en la mentalidad más cerrada y antigua de la patronal y de la administración española?…..y todo esto sin dejar a un lado el trato machista de algunas ofertas laborales. Otra de las noticias que más nos ha alarmado en España a lo largo de estos meses, ha sido ver cómo los últimos estudios realizados sobre la percepción social de la violencia de género en la adolescencia y la juventud nos muestran como uno de cada tres jóvenes considera que controlar los horarios de la pareja, supervisar sus compañías, impedir que vea a sus familias o amistades o incluso no permitirle que trabaje o estudie son actos de VIOLENCIA MACHISTA considerados como ‘inevitables’ o ‘aceptables”, entonces…¿Qué está pasando? ¿En qué nos estamos equivocando? ¿Qué mensajes y que educación están/estamos recibiendo? Y resulta que cuando apareció la palabra Violencia, las mujeres llevábamos escritas ya muchas palabras, desde que el primer “escritor” del que hay noticias fuera una mujer, y de que todas aquellas mujeres que más de uno hubiera querido borrar de la historia nos hubieran deleitado con sus palabras. Pero sin embargo es imposible obviar la palabra violencia cuando hablamos de mujeres. La violencia hacia la mujer no sólo está dentro de casa, es palpable en la calle, está ahí, aunque a veces no queramos verlos o prefiramos quitarle importancia. Son los MICROMACHISMOS, el...