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Cooperación Internacional y Movimientos Sociales emancipadores: Bases para un encuentro necesario

Cooperación Internacional y Movimientos Sociales emancipadores: Bases para un encuentro necesario

Si tuviéramos que dar una sola razón para recomendar la lectura de Cooperación internacional y movimientos sociales emancipadores: bases para un encuentro necesario (Gonzalo Fernández, Silvia Piris y Pedro Ramiro, Hegoa-UPV/EHU, Bilbao, 2013, 344 pp.) sin duda sería su apuesta decidida por repensar la cooperación para el desarrollo con el objetivo de fortalecer su capacidad emancipadora y recuperar su sentido político. Ardua tarea, más si cabe en estos tiempos, en los que buena parte de las ONGD se encuentran más preocupadas por sobrevivir al estallido de la burbuja solidaria que interesadas en replanteamientos de fondo y de forma de lo realizado hasta ahora.

Desde el mismo título, sus autores/as dejan bien clara cuál es su propuesta para avanzar en esa tarea: que la cooperación internacional priorice la alianza con los movimientos sociales emancipadores. Y a lo largo de sus más de trescientas páginas van desgranando las razones para ese encuentro necesario. Entre otras, la importancia estratégica de los movimientos sociales emancipadores en la coyuntura actual de crisis civilizatoria o el papel relevante del desarrollo humano y la sostenibilidad como referencias teóricas de la Agenda oficial de cooperación internacional (AOCI) desde la década de los 90.

En la búsqueda de ese encuentro entre cooperación internacional y movimientos sociales emancipadores, los/as autores/as llevan a cabo un análisis crítico de la política de cooperación y del rol otorgado en la AOCI a los movimientos sociales emancipadores. Para ello abordan el estudio de la relación entre ambos elementos de la ecuación, tanto desde el punto de vista teórico como de su desarrollo en la práctica. Una relación que ha estado marcada, como suele ser habitual en este ámbito, por la distancia entre los discursos y las prácticas reales. Lo que se achaca a la tensión permanente y asimétrica entre los dos marcos de referencia que dan forma a la AOCI: el Desarrollo Humano Sostenible (DHS) y el Consenso de Washington. Y sin dejar de reconocer la hegemonía del segundo se afirma que la voluntad política y los condicionantes propios de cada tipología de cooperación serán determinantes para un mayor o menor compromiso con el DHS.

El hecho de que la mayor parte de los documentos normativos de la cooperación descentralizada muestren un discurso más próximo al DHS, lleva a los/as autores/as a dedicar buena parte del segundo capítulo del libro a diagnosticar la importancia de los movimientos sociales emancipadores (MSE) en la cooperación autonómica. Para ello se centran en seis comunidades autónomas que han alcanzado un desarrollo significativo de esta política, atendiendo a aspectos como la definición estratégica y la estabilidad organizativa. Es el tercer capítulo el que, desde nuestro punto de vista, hace las aportaciones más novedosas y relevantes para entender el papel asignado a la cooperación desde el comienzo de la crisis financiera internacional: asegurar y ampliar la expansión de los negocios del sector privado por todo el mundo con el objetivo de apoyar las estrategias de fomento del crecimiento económico capitalista.

Durante años la cooperación española ha estado combinando la necesaria aportación caritativa para que la globalización neoliberal prosperase y su instrumentalización al servicio de los propios intereses económicos, políticos, comerciales y de seguridad. Sin embargo, a lo que nos enfrentamos hoy es al cuestionamiento, cada vez con más fuerza, del papel del sector público y el avance del proceso de mercantilización de la cooperación al desarrollo (M.Romero y P.Ramiro, Pobreza 2.0, 2012).

Para finalizar, en el último capítulo se proponen once bases para una Agenda alternativa de cooperación internacional que además de los análisis y reflexiones de los capítulos anteriores ha tenido en cuenta las opiniones y propuestas de dos MSE: Vía Campesina y la Marcha Mundial de Mujeres.

El tiempo dirá si este libro sirve de herramienta para alterar el discurso y la práctica de la agenda de cooperación como intentan sus autores/as, pero lo que sí se puede afirmar ya es que constituye un magnífico instrumento para estimular el debate sobre cómo ganar espacios para una agenda emancipatoria en el ámbito de la cooperación internacional para el desarrollo.

puedes descargarte el libro aquí

Fuente: VIENTO SUR, nº 130, noviembre de 2013.

http://omal.info/spip.php?article6211

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